Murió, se ha ido para quedarse.
Le conocimos la partida, su rauda y sigilosa fuga hacia la eterna presencia.
Murió, sé que murió.
Pero murió para decirte, ¡para decirnos qué!
: nada; por su silencio las multitudes se enaltecen y cada individuo roza su pecho junto a ninguna espera
: todo; desde su muerte mantenemos una esperanza, una fe, una convicción personal que ningún grito callará jamás por sed sobreviviente.
¡Esta esperanza da fe y convence!
: todo; desde que Dios murió así existe.
Le conocimos la partida, su rauda y sigilosa fuga hacia la eterna presencia.
Murió, sé que murió.
Pero murió para decirte, ¡para decirnos qué!
: nada; por su silencio las multitudes se enaltecen y cada individuo roza su pecho junto a ninguna espera
: todo; desde su muerte mantenemos una esperanza, una fe, una convicción personal que ningún grito callará jamás por sed sobreviviente.
¡Esta esperanza da fe y convence!
: todo; desde que Dios murió así existe.



















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada