Una mujer jamaicana de 49 años llamada Esmin Green, murió hace dos semanas en la unidad psiquiátrica del Hospital Kings County del condado de Brooklyn, después de haber estado en la sala de espera de la unidad casi 24 horas.
El caso ha llegado a la luz gracias a una cámara de seguridad que ha recogido la secuencia completa, en la que la pobre mujer cae de su silla al suelo y fallece, tras más de media hora retorciéndose en el suelo, ante la actitud pasiva del resto de pacientes y la criminal indiferencia del personal del centro.
Este hospital se debate ante una demanda interpuesta hace más de un año por el Servicio Legal de Higiene Mental del Estado de Nueva York y la Unión de Defensa de las Libertades Civiles en Nueva York, en la que se califica al centro de 'una cámara de mugre, decadencia, indiferencia y peligro'.
Este terrible suceso parece que va a saldarse con el despido de seis personas, incluidos los guardias de seguridad, dos enfermeras, un médico y el director de psiquiatría del centro.
Se intenta así lavar la cara, queriendo llevar lo ocurrido a la categoría de suceso aislado, cuando en realidad se trata de algo absolutamente distinto. La sanidad americana, auténtico modelo que intentan emular los abanderados de liberalismo a ultranza como Esperanza Aguirre, se ha convertido en un auténtico sistema inmoral y decadente, que abandona a los pacientes con pocos ingresos a su propia suerte.
La sociedad americana toca fondo, demostrando una vez más el nivel de indiferencia y egoísmo presente en una población educada en la idea de que solo lo personal tiene valor y que los demás simplemente no existen. Una sociedad que ha abandonado la solidaridad como una idea trasnochada y se ha instalado en un absoluto egoísmo personal, elevándolo al rango de virtud.
Desde aquí, recomendamos a todos los que estéis interesados en saber cuál es el funcionamiento real del sistema sanitario americano, en el que la sanidad pública ha desaparecido y la sanidad privada es la única existente, a que veáis el documental “Sicko” de Michael Moore, en el que nos enseña, con su humor ácido y punzante habitual, la realidad del sistema. Podréis comprobar por vosotros mismos como este suceso del hospital de Brooklin no es un hecho aislado, sino casi la norma. Veréis como los hospitales privados americanos abandonan enfermos en plena calle, descalzos y con la bata hospitalaria como única prenda, como si de auténticos perros se tratase.
Por último, también nos llama poderosamente la atención como, una sociedad capaz de mantener a una mujer española, María José Carrascosa, presa durante más de dos años (que mucho nos tememos que se alargarán bastante más) por cometer el terrible delito de reclamar la custodia de su hijo, que según los tribunales españoles le pertenece, salda, sin embargo, un auténtico homicidio por negligencia con meros despidos de personal. ¿Es esto un estado de derecho?
Dejar morir a una persona, si es pobre claro, parece que sale gratis en EEUU, la tierra abanderada de la libertad. ¿Es este el modelo que la derecha española nos quiere vender?
Modelo,… ¿Modelo de qué?



















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